Editorial

A buen seguro que el legendario Manuel Preciado, en su condición de inmortal, se sentirá orgulloso de Tito y seguirá con expectación sus movimientos como dirigente instalado en la planta noble del Levante del presente. Hubo un tiempo, quizás no tan alejado como pueda parecer de la secuencia actual, en el que el Director Deportivo de la escuadra azulgrana se convirtió en la extensión de Manuel Preciado sobre el campo. Sus universos no eran antagónicos, pese a detentar roles distintos. Convergían sus pensamientos. Aquel ejercicio liguero, 2003-2004, forma parte del imaginario granota porque rompió un anatema que perseguía a la sociedad desde la claridad de los años sesenta.

Aquellas imágenes no se han difuminado todavía. Perdurarán y hasta desafiarán y vencerán al inexorable paso del tiempo. Aquel futbolista de mirada cartesiana, cuando el balón caía en sus pies, y de condición astuta, para darle salida con la mayor celeridad posible, siempre en busca del compañero mejor posicionado, ha mutado su estatus. Su naturaleza de organizador no ha cambiado. Sí que lo ha hecho el escenario. No ha perdido esa capacidad de reflexión que le permitió hacer fortuna en la despiadada disciplina del fútbol profesional. La toma de decisiones ya no se produce en el eje de la medular; el epicentro de la acción está ahora en los despachos.

Hace casi siete meses que Tito regresó al Levante con la finalidad de afrontar un proceso de reconstrucción de calado. Tito es uno de los protagonistas de nuestra revista. El Director Deportivo desnuda sus sentimientos, rememora el pasado y razona sobre el estado del Levante. No es el único. No se pierdan la sección de renacuajos con Chema como cicerone. Ni la histórica victoria del Levante FS que abre el universo de las semifinales de la Copa del Rey. Podrán conocer con mayor profundidad y exactitud a Sotres y, para los más nostálgicos, Kaiku recordará cómo aterrizó en la institución de Orriols en el verano de 1996. La Navidad se acerca a pasos agigantados. El levantinismo militante disfrutará de las fiestas navideñas con el Levante instalado en lo más alto de la clasificación en el marco de la categoría de Plata. Es tiempo de ensoñaciones. Disfruten.