Laura Gutiérrez, conocida futbolísticamente como Guti, es una de las veteranas del vestuario del Levante UD Femenino. Con 19 años decidió cerrar una etapa en Barcelona y emprender otra en Orriols y, durante estos cinco años, ha compaginado su faceta como jugadora con su vida académica, primero como alumna de TAFAD y después como estudiante de Integración social.

La conexión entre Guti y el fútbol ha estado presente desde pequeña y la pasión por este deporte fue heredada de su padre y su abuelo. “Mi primo jugaba en el equipo del barrio, Poble Sec, y mis tíos me llevaban a verle jugar. Siempre iba con un balón y en el descanso me ponía a chutar a las porterías, a las paredes… Un día un directivo del equipo del barrio me dijo que me apuntara, pedí permiso a mis padres y me apunté. Tenía seis años. Empecé con chicos hasta los nueve años y ahí me fui a un equipo de chicas que eran amateurs. Jugaba con chicas de veinte y treinta años y yo solo tenía nueve”, comenta entre risas. Tras estos inicios, llegó el momento de dar un salto en su carrera deportiva que nunca habría imaginado. “Era responsable y cumplidora, iba a todos los entrenamientos y había gente que no se lo tomaba tan en serio. Eso a mí me fastidiaba un poco, tuve la oportunidad de ir a hacer las pruebas al FC Barcelona y me cogieron. Había un cambio brutal en todos los aspectos”. Fue entonces cuando comenzó a darse cuenta de que aquello que había empezado como un hobbie podía convertirse en algo más. “Cuando entré en el FC Barcelona, empecé a ir con la Selección catalana, después con la española y ahí me di cuenta de que esto se había convertido en algo más que una afición”.

Los títulos se fueron sucediendo en su etapa como jugadora culé, tanto con el equipo como con la Selección española. En su palmarés cuenta con el Subcampeonato de Europa Sub-17 de 2009; la Medalla de Oro del Campeonato de Europa Sub-17 y el Bronce en el Mundial de Trinidad y Tobago, ambos en 2010; Oro en el Campeonato de Europa Sub-17 y campeona de la Copa SM La Reina en 2011; el título de Liga en 2012; y campeona de Liga y Copa en 2013. De todos estos títulos reconoce que el más especial fue “mi primera Copa de la Reina porque tenía ficha B, jugaba algún partido con el primer equipo, bajaba a entrenar con el filial, volvía a subir y acabé la temporada con el primer equipo”. En la carrera de cualquier jugadora es obvio que todos los títulos son importantes y que son experiencias difíciles de olvidar. Por ello, Guti decidió guardar algo material de todas estas vivencias. “Tengo las camisetas de todos los campeonatos que hemos ganado. De cada campeonato o cada partido importante me he llevado algo más allá que la camiseta pero las tengo firmadas por las compañeras porque por suerte hemos tenido siempre un grupo muy bueno y eso se demostraba luego en el campo”.

La llamada del Levante UD Femenino llegó en 2013 tras una temporada complicada para Guti “porque por culpa de las lesiones no había tenido ningún tipo de continuidad”. “Necesitaba un cambio de aires, me llamaron y no me lo pensé. Era una buena oportunidad para seguir creciendo, estar fuera del Barça me daba pena porque siempre ha sido el equipo de mi vida pero el fútbol no se acababa allí. Lo mejor que podía haber hecho, y lo hice, fue venir al Levante”. Su vida en Valencia la encaminó hacia el fútbol pero sin dejar de lado los estudios. “Cuando llegué me puse a estudiar TAFAD –Grado superior de Técnico Superior en Animación de Actividades Físicas y Deportivas-. Acababa cansada porque era deporte por la mañana y deporte por la tarde pero me lo pasé muy bien. Cuando acabé me puse a estudiar integración social porque cuando finalicé TAFAD hice las prácticas y me orienté al mundo de la discapacidad, toqué varios ámbitos y me gustó bastante. Decidí seguir estudiando para formarme en integración social y estoy encantada. La gente piensa que eres tú la que les enseña unos hábitos o cualquier cosa pero son ellos los que te enseñan a ti. Son personas que transmiten mucha felicidad y buen rollo y aprendes a valorar muchas cosas. Mi admiración hacia ellos es absoluta”.

El Levante UD Femenino es uno de los equipos que habitualmente realiza actividades conjuntas con la Escuela de Personas con Discapacidad de la Fundación Cent Anys, el Levante UD EDI, y esos días se convierten en auténticas lecciones de vida. “Yo voy encantada a entrenar con ellos porque tenemos los entrenamientos nuestros del equipo, que nos los tomamos muy en serio, pero vas a esos entrenamientos y ellos también se lo toman como si fueran a competir cada fin de semana. Siempre tienen una sonrisa y están de buen humor”.

El fútbol, reconoce, es más que un deporte para ella porque “llevo toda la vida en esto” y no concibe su vida sin él. Su estancia en el Levante UD le ha permitido seguir disfrutando de su pasión y descubrir su vertiente más solidaria encarrilando su formación hacia una especialización que le permite colaborar en la integración de las personas que lo necesitan. Es feliz y optimista y sueña con “ganar un título con el Levante y llegar algún día a la Selección española absoluta”.