Ismael Algarra Sancho –Llegó a Superdeporte en septiembre de 2002 y desde la temporada 2003/2004 fue progresivamente realizando información del Levante UD, aumentando la responsabilidad, primero junto a Andrés Huerta y José Vicente Belda y hasta ahora con Rafa Marín y David Rodríguez. Su vida periodística va ligada a Superdeporte, y la compagina todos los martes con las tertulias granotas en Radio Marca y Onda Cero. Anteriormente estuvo tres meses en Diario de Valencia, compartiendo redacción y levantinismo con Emilio Nadal, el actual jefe de prensa del club granota.

Delia Bullido: ¿Por qué decidiste ser periodista?
Ismael Algarra: Lo tenía claro desde pequeñito. Me encantaba recopilar los resultados de cualquier deporte en una carpetita de anillas y recuerdo a los amigos de mis padres poniéndome a prueba, preguntándome por cómo había quedado menganito o fulanito y no fallaba. No tuve duda al estudiar Periodismo y me siento un privilegiado al poder formar parte de la familia del Levante UD desde los medios de comunicación. Antes de entrar en este mundo era un aficionado más en Grada Central junto a mi padre y mi hermano. Mentiría si dijera que en los pupitres de prensa no me dejo llevar por la emoción. Mi abuelo fue el que me inyectó la sangre granota y le estoy eternamente agradecido.

DB: Después de 13 años siguiendo al Levante UD, ¿recuerdas la primera noticia que diste sobre el club?
IA: Exactamente la primera no la recuerdo. De mis inicios me quedaría con el ascenso en Chapín. Me mandaron a seguir el partido en la playa, en una pantalla gigante, rodeado de aficionados y desde allí reproducir la alegría de un día esperado después de tantísimo tiempo. Ni el 1-0 de Canito embajonó a los muchísimos granotas que estábamos allí, entre ellos mi padre. La remontada fue inolvidable. ¡Menudo golazo de Reggi!. Siempre voy a recordar mi primer viaje con el equipo, a Balaídos, en mayo de 2007, una victoria clave para lograr la permanencia con Abel Resino.

DB: ¿Qué es lo que más te ha gustado contar en este tiempo?
IA: Hay partidos señalados, hay momentos históricos como los ascensos —como el que vamos a conseguir esta temporada—, las sufridas permanencias, la clasificación europea y la posterior travesía en Europa League o el liderato en El Madrigal. Son muchos momentos. Pero me quedaría con la resurrección desde la concentración de Oliva en aquel verano de 2008 que todo podía ser posible. Era incógnita aquel Levante UD y su respuesta debe perdurar en el tiempo para siempre.

Antes de entrar en este mundo era un aficionado más en Grada Central junto a mi padre y mi hermano. Mentiría si dijera que en los pupitres de prensa no me dejo llevar por la emoción. Mi abuelo fue el que me inyectó la sangre granota y le estoy eternamente agradecido. 

DB: ¿Cuál es el recuerdo que guardas con más cariño como periodista siguiendo al club?
IA: 23-10-2011. Esa fecha es inolvidable. El liderato, el 0-3 al Villarreal. Fui con mi compañero fotografo Nacho Hernández en autocar con aficionados y durante el corto trayecto ya se respiraba que iba a ser un gran día. La noche anterior, un antológico Javi Varas le había parado un penalti a Messi, el Barça se dejaba dos puntos en el Camp Nou (0-0) y otro triunfo, que sería el sexto seguido, daba el primer puesto en solitario. Si ya el bus era una fiesta, lo de El Madrigal fue lo más. En la jaula retumbaba el ‘Follow the Leader’ una y otra vez. Y luego el recibimiento al equipo en el Ciutat tras la exhibición. ¡Menuda barbaridad! Sobre todos los cánticos a Juan Ignacio y Juanlu, los héroes de aquel 23 de octubre.

DB: ¿Te has emocionado alguna vez con el Levante UD?
IA: Muchísimas veces. Son unos cuantos años compartiendo vivencias y lo que más me hace feliz es sentir que lo que haces llega y te lo agradecen. El Levante me lo demostró el día de mi regreso después de ese ‘año sabático’ por obligación. Todavía me emociono recordándolo y aún no sé la capacidad que tuve para no olvidarme de nadie en el discurso de agradecimiento, con el añadido del sorpresón de tener a mis padres, a mi hermano y al fenómeno de Jaime Sanz, mi médico, a mi lado. Vuelvo a agradecer el cariño de todos los que me dieron tantísima fuerza en mi ‘pelea de Champions’.

ÍNTIMO Y PERSONAL

El mejor equipo de la historia del fútbol ha sido... La selección española que encadenó Eurocopa, Mundial y Eurocopa

Un jugador: Vicente Iborra

Un entrenador: Luis García

Un periodista: Los que formamos la familia de Superdeporte

Un personaje: Mis padres

Un libro: Prepárense para perder (Diego Torres)

Una película: Braveheart

Harías cola para ir a un concierto de… Rihanna

Una canción: Pero a tu lado. Los Secretos

Una ciudad para perderte: Desconecto muchísimo en Cullera

Un sueño por cumplir: Vivir un título del Levante

DB: Cuéntanos una anécdota con la que te quedas después de todos estos años…
IA: El 3-5 al Cartagena de Juan Ignacio por muchos motivos. Un viaje irrepetible. Iba con mis compañeros Rafa Marín y Roberto N. Cataluña, y los tres sabíamos que estaban en juego tres puntos y más de medio ascenso a Primera. La tensión fue tremenda. Los que me conocen saben que no me escondo y celebro los goles, siempre con educación y así lo seguiré haciendo, pero en Cartagonova cada festejo, hasta cinco, los aficionados más próximos a la zona donde estábamos lo interpretaban como una falta de respeto y era complicado estar ahí y aguantar. De ese partido también me quedaré con dos imágenes: la de Luis García repitiéndome ‘tranquilidad, tranquilidad, el ascenso aún no está hecho’ y el momentazo de Ballesteros a los seguidores del Cartagena al subirse al autocar de regreso a Valencia.

DB: ¿Qué cambios has visto en el Levante UD en todo este tiempo?
IA: La capacidad de saber reciclarse, de recomponerse después de haber tocado fondo y pensar que había que cerrar la paraeta. Se ha profesionalizado y adaptado a los tiempos, recientemente con las reformas del estadio. Una pena no estar ahora en Primera División, pero será por poco tiempo.

DB: Desde tus comienzos en la profesión, ¿qué entrenador y qué jugador han sido para ti más importantes en el crecimiento del club?
IA: Con Luis García comenzó todo. Esas tres temporadas fueron el inicio de algo muy grande. Es un entrenador que dejó huella y que le deseo siempre lo mejor. De jugadores me quedaría con varios, pero sobre todo con Vicente Iborra, un profesional como la copa de un pino, un granota de corazón. No se hizo justicia en el Ciutat con él, pero acabó silenciando a los críticos y convirtiéndose en un emblema. Estoy convencido de que ese ‘10’ que con tanto orgullo llevaba lo volverá a lucir en el futuro.

Estoy muy ilusionado con este Levante UD. A veces es bueno dar un paso atrás para dar en el futuro varios hacia delante. Tenemos un equipazo, me encanta que el vestuario se haya españolizado y sobre todo se vuelve a respirar esa unión, compromiso e identificación

DB: ¿En qué ha cambiado el Ismael Algarra que empezó del actual?
IA: Soy muy perfeccionista en lo que hago. Con tantos años en este mundillo rebajas esas ganas de comerte el mundo del chaval que en mi caso entró en Superdeporte con 20 años, pero eso no quiere decir que haya perdido las ganas, ni mucho menos. Incluso a veces me paso de abarcar y eso hace que pases más horas de las que toca en el periódico y reduzcas tu vida social.

DB: ¿Cómo ves al Levante UD actual?
IA: Estoy muy ilusionado con este Levante UD. A veces es bueno dar un paso atrás para dar en el futuro varios hacia delante, para recuperar la identidad perdida, aunque eso conlleve unos cuantos peajes. Tenemos un equipazo, me encanta que el vestuario se haya españolizado y sobre todo se vuelve a respirar esa unión, compromiso e identificación que en la pasada temporada había desaparecido.