Hacerse un hueco en el once del Atlético Levante UD no es tarea fácil. El nivel y la competitividad de la plantilla es máxima, por ello cada oportunidad de vestir la camiseta del filial levantinista es valorada por los integrantes de la plantilla. Uno de los que se ha ganado la confianza del entrenador Carlos Granero es el defensa Javi Ramírez. El jugador de Roquetas de Mar recaló en el club este mismo verano con el objetivo de disfrutar de minutos y está siendo uno de los futbolistas más utilizados por el técnico.

Javi comenzó a jugar a fútbol como la gran mayoría de los niños, “en la escuela de fútbol de mi pueblo, en Roquetas”, pero pronto despuntó y los ojeadores del Villarreal CF se hicieron con sus servicios. Llegó al club ‘groguet’ siendo cadete de primer año y, aunque reconoce que al principio le costó separarse de su familia y amigos, “al final con los compañeros y allí en la residencia fue todo muy bien”. Siendo jugador del Villarreal CF, Javi Ramírez vio cumplido uno de sus sueños: recibir la llamada de la Selección española. Fue con la Sub-19 con la que pudo debutar y lo hizo en los partidos de clasificación para el Europeo. “Fue algo inolvidable porque empecé con el filial en el Villarreal, me llamó la Selección y fue un cúmulo de sorpresas. Fue algo que no me esperaba para nada, tuve una lesión y pensaba que no iba a llegar a estar pero al final el seleccionador me llamó, confió en mí y fue algo increíble. Nos dieron la camiseta por haber estado allí y es un recuerdo muy bonito”.

Me surgió la oportunidad de venir aquí y me gustó el proyecto, quise venir porque lo que quería era jugar y éste es un buen club para ello

— Javi Ramírez

Su llegada al Levante UD se produjo este mismo verano porque “me surgió la oportunidad de venir aquí y me gustó el proyecto, quise venir porque lo que quería era jugar y éste es un buen club para ello”. Como cualquier futbolista antes de aceptar una oferta, Javi también pidió referencias del club levantinista y para ello contactó con su amigo José Antonio, jugador que formó parte del Atlético Levante UD en la temporada 14/15 cuando se consiguió el ascenso a Segunda División B. “Le pregunté a él porque es de mi pueblo y me dijo que aquí estuvo encantado, que era un club muy profesional y que cuando vino no esperaba que todo fuera tan perfecto”. Las palabras de José Antonio le animaron a aceptar de manera definitiva la oferta y cuando llegó se dio cuenta de que todo lo que le había comentado su paisano se hacía realidad. “Cuando llegué me sorprendió la cercanía de la gente, parece una familia. En Villarreal pasaba lo mismo y eso me gusta. Hay otros sitios en los que hay más barreras, la gente de oficinas está en oficinas, la del club en el club, la que entrena en los campos, y aquí está todo muy unido como una familia y me gusta”.

Tras estos primeros meses de competición Javi se muestra “contento porque yo lo que quería era jugar y crecer y al final los minutos son los que te dan esa oportunidad”. En lo colectivo, el central afirma que el equipo “está bien, compacto” y está confiado en que el objetivo de la permanencia se va a lograr.