Joan Monterde se ha convertido en un referente para los jugadores que forman parte de la cantera levantinista tras estar cumpliendo sus objetivos año tras año. Se incorporó a la entidad siendo cadete y, tras progresar por los diferentes equipos, se ha ganado un puesto en el once titular del Atlético Levante UD. El club le ha vuelto a demostrar su confianza ampliando el contrato que vincula a ambas partes, un gesto que el centrocampista agradece porque reconoce que se siente encantado en la sociedad de Orriols, ya que “es un club muy familiar y humilde y me siento identificado con esos valores”.

Como la mayoría de los niños que empiezan a jugar a fútbol, sus inicios con el balompié los encontramos en el CD Acero, “el equipo de mi pueblo. Empecé con cuatro años y estuve hasta los ocho. Después me fichó el Villarreal y en 2011 llegué al Levante”. Desde bien temprano, sus padres le apoyaron y pusieron todo de su parte para que solo tuviera que preocuparse de disfrutar del fútbol. “Cuando era pequeño me decían que disfrutase que era más importante que meter un gol. Era un deporte que me gustaba y al final se ha convertido en parte de mi vida”. Pese a su juventud, puede presumir de haber ganado una Liga, con el Juvenil B, y haber llegado hasta las semifinales de la Copa SM El Rey, con el Juvenil A. Hasta el momento, lo más especial que ha vivido a nivel deportivo. “La etapa juvenil es la que más he disfrutado. Jamás había ganado una liga y estar luchando por ella siempre es bonito. Es muy difícil jugar la Copa, hay que ser muy regular en la liga y nosotros lo fuimos y nos lo merecimos. Llegamos hasta semifinales, lo dimos todo pero no conseguimos pasar”.

Al finalizar su etapa como juvenil, Joan jugó en calidad de cedido en el CD Izarra, en Segunda División B. Esta experiencia, la primera fuera de casa, asegura que le ayudó a crecer también a nivel personal. “Aprendes muchas cosas porque estás fuera de casa, sin tus padres, familia o amigos y eso te ayuda a madurar. A nivel personal me sirvió para aprender a vivir solo sin la familia, a hacerme yo las cosas y  a buscarme la vida”. Tras este pequeño paréntesis, el pasado verano regresó para formar parte del Atlético Levante UD y, con trabajo, esfuerzo y constancia, ha logrado hacerse un hueco en el once titular de un equipo que cuenta con una gran competencia en su plantilla. “A nivel individual estoy contento pero a nivel colectivo hay que destacar que este equipo es como una gran familia, están yendo las cosas muy bien y nuestro objetivo es jugar la promoción”.

Como cualquier jugador que vive intensamente su deporte, Joan también tiene sus referentes. “Iniesta me encanta porque me gusta cómo tiene el balón en los pies, cómo conduce la pelota, su visión de juego…”. Y como todos los jóvenes que se forman en la cantera levantinista, es inevitable fijarse en los integrantes del primer equipo. Y, en este caso, Joan tuvo claro en qué jugador quería verse reflejado: Vicente Iborra. Anhelaba poder seguir sus pasos. Hoy en día sigue soñando y reconoce que su mayor ilusión sería “debutar con el primer equipo en el Ciutat de València para hacerlo con mi gente”.